Reencuentros, a set on Flickr.
Y siempre hablé del "camino" como un lugar psíquico-espiritual, también.
Y en ese camino dos mujeres cuya compañía a lo largo de veinte años resultó ser una presencia fuerte que hizo mis pasos más livianos, mucho más livianos.
A veces las presencias se escabullen por entre los intersticios más recónditos de uno, en un tiempo y de una manera imposible de definir, y dan consistencia de amanecer perpetuo a esa parte de uno que solamente ellas pudieron empezar a iluminar.
Y así uno nunca más vuelve a ser "uno" ni el mismo.
Son esas presencias ante las que ningún tipo de ausencia parece tener potestad, jamás.
Junín, Buenos Aires, 19 de octubre de 2013.